miércoles, 16 de enero de 2013

¿POR QUE SON TRINITARIOS LOS "CRISTIANOS" ?

—¿Enseñaron los padres apostólicos la doctrina de la Trinidad? La Parte 1 de esta serie consideró si Jesús y sus discípulos enseñaron o no la doctrina de la Trinidad... la idea de que el Padre, el Hijo y el espíritu santo fueran tres personas en igualdad como un solo Dios. La prueba clara procedente de la Biblia, de historiadores y hasta de teólogos indica que no la enseñaron. ¿Qué se puede decir de los líderes eclesiásticos que les siguieron poco después?

¿Enseñaron estos una Trinidad?
”PADRES APOSTÓLICOS” es la denominación que se usa para los eclesiásticos que escribieron sobre el cristianismo a fines del primer siglo y principios del segundo de nuestra era común. Entre ellos estuvieron Clemente de Roma, Ignacio, Policarpo, Hermas y Papías.
Se dice que fueron contemporáneos de algunos de los apóstoles. Según eso, deben haber estado familiarizados con las enseñanzas apostólicas. Respecto a lo que escribieron esos hombres, The New Encyclopædia Britannica dice:

“Considerados en conjunto, los escritos de los Padres Apostólicos son históricamente más valiosos que toda otra literatura cristiana fuera del Nuevo Testamento”1.
Si los apóstoles enseñaron la doctrina de la Trinidad, entonces esos padres apostólicos deben haberla enseñado también. Esa doctrina debe haberse destacado en su enseñanza, pues nada era más importante que decir a la gente quién era Dios. Entonces, ¿enseñaron ellos la doctrina de la Trinidad?

Una declaración temprana de fe
Una de las declaraciones extrabíblicas más tempranas de fe cristiana se halla en un libro de 16 capítulos cortos conocido como la Didajé, o Enseñanza de los Doce Apóstoles. Algunos historiadores afirman que data de antes o cerca del año 100 E.C. Se desconoce su autor2.
La Didajé trata sobre lo que tendría que saber el que quisiera hacerse cristiano. En su capítulo 7 prescribe el bautismo “en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo”, las mismas palabras que usó Jesús en Mateo 28:193. Pero no dice nada de que los tres sean iguales en eternidad, poder, puesto y sabiduría. En su capítulo 10, la Didajé contiene la siguiente confesión de fe en forma de oración:
“Te damos gracias, Padre santo, por tu santo Nombre, que hiciste morar en nuestros corazones, y por el conocimiento y la fe y la inmortalidad que nos diste a conocer por medio de Jesús, tu siervo. A ti sea la gloria por los siglos. Tú, Señor omnipotente, creaste todas las cosas por causa de tu nombre [...] Mas a nosotros nos hiciste gracia de comida y bebida espiritual y de vida eterna por tu siervo [Jesús]”4.

Ahí no se dice nada de una Trinidad. En The Influence of Greek Ideas on Christianity (La influencia de las ideas griegas en el cristianismo), Edwin Hatch cita el pasaje precedente y luego dice:
“En la esfera original del cristianismo no parece que haya habido gran adelanto desde estos conceptos sencillos. La doctrina en que se hizo hincapié fue: que Dios existe, que es uno solo, que es todopoderoso y eterno, que hizo al mundo, que Su misericordia está sobre todas Sus obras. No había afición a la discusión metafísica”5.


Clemente de Roma
Clemente de Roma, de quien se dice que fue “obispo” de esa ciudad, es otra fuente temprana de escritos sobre el cristianismo. Se cree que murió alrededor de 100 E.C. En el material que supuestamente escribió, él no menciona una Trinidad, ni directa ni indirectamente. La Carta primera de San Clemente a los Corintios declara:
“Que la gracia y la paz se multipliquen entre vosotros de parte de Dios omnipotente por mediación de Jesucristo”.

“Los Apóstoles nos predicaron el Evangelio de parte del Señor Jesucristo; Jesucristo fué enviado de Dios. En resumen, Cristo de parte de Dios, y los Apóstoles de parte de Cristo”.
“Por lo demás, el Dios que todo lo ve, el Dueño de los espíritus y Señor de toda carne, el que escogió al Señor Jesucristo y a nosotros por Él para pueblo peculiar suyo, conceda a toda alma que invoca su magnífico y santo nombre, fe, amor, paz, paciencia, longanimidad”6.
Clemente no dice que Jesús ni el espíritu santo sean iguales a Dios. Presenta al Dios que todo lo puede (no lo llama solo “Padre”) como un ser diferente del Hijo. Alude a Dios como superior, puesto que Cristo es “enviado” de Dios, y Dios “escogió” a Cristo. Clemente muestra que Dios y Cristo son dos personajes distintos y desiguales, al decir:
“Con constante oración y súplica pediremos al Hacedor de todas las cosas, conserve íntegro el número contado de sus escogidos en todo el mundo, por su amado Hijo y Siervo, Jesucristo [...] Para conocerte a Ti [Dios], el solo Altísimo en las alturas [...] Tú sólo eres el bienhechor de los espíritus y Dios de toda carne”.
“Conozcan todos los pueblos que Tú eres el solo Dios, y Jesucristo tu Hijo y Siervo”7.
Clemente llama a Dios “Altísimo” (no solo “Padre”), y se refiere a Jesús como el “Hijo” de Dios. También señala tocante a Jesús:
“Él, que, siendo el esplendor de su grandeza, es tanto mayor que los ángeles cuanto ha heredado nombre más excelente”8.

Jesús refleja el esplendor de Dios, pero no lo iguala; tal como la Luna refleja la luz solar, pero no iguala a la fuente de esa luz: el Sol.
Si el Hijo de Dios fuera igual a Dios —quien es el Padre celestial—, habría sido innecesario que Clemente dijera que Jesús era mayor que los ángeles, ya que eso habría sido obvio. Y sus palabras muestran que reconoce que aunque el Hijo es mayor que los ángeles es inferior al Dios que todo lo puede.
El punto de vista de Clemente es muy claro: El Hijo es inferior al Padre y está en posición secundaria respecto a él. Clemente nunca vio a Jesús como parte de una divinidad con el Padre. Muestra que el Hijo depende del Padre, es decir, de Dios, y dice claramente que el Padre es ‘el solo Dios’, que no comparte Su posición con nadie. Y en ningún lugar iguala Clemente el espíritu santo a Dios. Por consiguiente, no hay ninguna Trinidad en los escritos de Clemente.
IgnacioIgnacio, un obispo de Antioquía, vivió como desde mediados del siglo I E.C. hasta principios del siglo II. Si suponemos que todos los escritos que se le atribuyen son auténticos, en ninguno de ellos hay igualdad entre el Padre, el Hijo y el espíritu santo.
Aunque Ignacio hubiera dicho que el Hijo era igual al Padre en eternidad, poder, posición y sabiduría, todavía no habría una Trinidad, pues no dijo en ningún lugar que el espíritu santo fuera igual a Dios en esos aspectos. Pero Ignacio no dijo que el Hijo fuera igual a Dios el Padre de esas maneras ni de ninguna otra. En vez de eso, mostró que el Hijo está sujeto a Aquel que es superior, el Dios Todopoderoso.
Ignacio llama al Dios Todopoderoso “el único Dios verdadero, el no engendrado e inaccesible, el Señor de todo, el Padre y Engendrador del Hijo unigénito”, lo cual indica la distinción entre Dios y Su Hijo9. Habla del “Dios Padre y [...] Jesucristo”10. Y declara: “Existe un único Dios, el cual se ha manifestado por medio de su Hijo Jesucristo”11.
Ignacio señala que el Hijo no era eterno como persona, sino que había sido creado, pues pone estas palabras en boca del Hijo: “El Señor [Dios Todopoderoso] me creó principio de sus caminos”12. También Ignacio dijo: “Uno solo es el Dios del universo, el Padre de Cristo, de quien todo procede; uno nuestro Señor Jesucristo, el Unigénito hijo de Dios, Señor de todas las cosas, por el cual todo ha sido hecho”13. También escribe:
“El Espíritu Santo no habla Sus propias cosas, sino las de Cristo, [...] tal como el Señor también nos anunció las cosas que recibió del Padre. Pues, dice Él [el Hijo], ‘la palabra que ustedes oyen no es Mía, sino del Padre, quien Me envió’”14.
“Hay un solo Dios, el cual se manifestó a sí mismo por medio de Jesucristo, su hijo, que es Palabra suya, que procedió del silencio, y de todo en todo agradó a Aquel [Dios] que le había enviado. [...] Jesucristo está sometido [...] a su Padre”15.
Es cierto que Ignacio llama al Hijo “el Dios Verbo”. Pero el uso del término “Dios” para referirse al Hijo no significa necesariamente que él sea igual al Dios Todopoderoso. La Biblia también llama “Dios” al Hijo en Isaías 9:6. En Juan 1:18 se llama “el dios unigénito” al Hijo. El Hijo, dotado de poder y autoridad por Jehová Dios, el Padre, podía ser calificado apropiadamente de “poderoso”, que es lo que “dios” básicamente significa. (Mateo 28:18; 1 Corintios 8:6; Hebreos 1:2.)
No obstante, ¿se aceptan como auténticas las 15 cartas que se atribuyen a Ignacio? En The Ante-Nicene Fathers, tomo I, los editores Alexander Roberts y James Donaldson declaran:
“Ahora la opinión general de los críticos es que las primeras ocho de estas supuestas cartas ignacianas son espurias. Contienen en sí pruebas indudables de que son producto de una época posterior [...] y ahora se descartan de común acuerdo como falsificaciones”.
“De las siete Epístolas que reconoce Eusebio [...], tenemos dos recensiones griegas (una corta y una larga). [...] Aunque la forma corta [...] se había aceptado generalmente y preferido a la larga, todavía había entre los eruditos la opinión bastante extendida de que ni siquiera esa podía considerarse absolutamente libre de interpolaciones, o que fuera de autenticidad indudable”16.

Si aceptamos como genuina la versión corta de sus escritos, esta elimina algunas frases (de la versión larga) que muestran que Cristo está subordinado a Dios, pero lo que queda en la versión corta todavía no muestra una Trinidad. Y prescindiendo de cuáles de sus  escritos sean genuinos, a lo más muestran que Ignacio creyó en una dualidad de Dios y su Hijo. Esa de ninguna manera sería una dualidad de iguales, pues al Hijo siempre se le presenta como inferior a Dios y subordinado a él. Por lo tanto, prescindiendo de cómo vea uno los escritos ignacianos, en ellos no se halla una doctrina de la Trinidad.
PolicarpoPolicarpo de Esmirna nació en el último tercio del primer siglo y murió a mediados del segundo. Se dice que estuvo en comunicación con el apóstol Juan y que escribió la Carta de Policarpo a los Filipenses.
¿Había algo en el escrito de Policarpo que señalara a una Trinidad? No; no hay ninguna mención de ella. En realidad lo que él dice concuerda con lo que enseñaron Jesús, sus discípulos y sus apóstoles. Por ejemplo, Policarpo dijo en su Carta:
“Que el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo, y el mismo [...] Hijo de Dios, Jesucristo, os edifique en la fe, en la verdad”17.
Note que, al igual que Clemente, Policarpo no habla de una relación trinitaria del “Padre” y el “Hijo” como iguales en una divinidad. En vez de eso, habla sobre “el Dios y Padre” de Jesús, no solo del ‘Padre de Jesús’. Así que distingue entre Dios y Jesús, tal como lo hacen muchas veces los escritores de la Biblia.
Pablo dice en 2 Corintios 1:3:
“Bendito sea el Dios y Padre de nuestro Señor Jesucristo”. No dice sencillamente: ‘Bendito sea el Padre de Jesús’, sino: “Bendito sea el Dios y Padre” de Jesús.
Además, Policarpo dice: “Paz de Dios todopoderoso y de Jesucristo nuestro Salvador”18. Ahí de nuevo Jesús es diferente del Dios que todo lo puede, no una persona de una Divinidad trina y una con igualdad establecida.
Hermas y Papías
Otro de los padres apostólicos es Hermas, quien escribió en la primera parte del siglo segundo. En su obra El Pastor, ¿dice algo que llevara a uno a creer que para él Dios fuera una Trinidad? Note ejemplos de lo que dijo:
“Ni cuando algún hombre desee que hable, habla el espíritu santo; sino que entonces habla cuando Dios quiere que hable. [...] Dios plantó la viña, a saber, creó al pueblo y lo entregó a su Hijo. El Hijo, a su vez, puso a sus ángeles sobre ellos, para que los conservasen”19.
“El Hijo de Dios es seguramente anterior a toda su creación”20.
Ahí Hermas dice que cuando Dios (no simplemente el Padre) desea que el espíritu hable, este habla, lo cual revela que Dios es superior al espíritu. Y dice que Dios entregó la viña a su Hijo, lo cual indica que Dios es superior al Hijo. También declara que el Hijo de Dios es anterior a sus criaturas —las del Hijo—, es decir, las que el Hijo de Dios creó como el Obrero Maestro de Dios, “porque por medio de él todas las otras cosas fueron creadas en los cielos y sobre la tierra”. (Colosenses 1:15, 16.) La realidad es que el Hijo no es eterno. Fue creado como criatura celestial de alto rango, antes que las demás criaturas celestiales —como los ángeles— que fueron creadas por medio de él.
J. N. D. Kelly, en su libro Early Christian Doctrines (Doctrinas cristianas primitivas), escribe acerca del punto de vista de Hermas sobre el Hijo de Dios:
“En varios pasajes leemos sobre un ángel que es superior a los seis ángeles que componen el consejo central de Dios, y a quien se describe regularmente como ‘muy venerable’, ‘santo’ y ‘glorioso’. Este ángel recibe el nombre de Miguel, y es difícil eludir la conclusión de que Hermas vio en él al Hijo de Dios y lo igualó al arcángel Miguel”.
“También hay prueba [...] de que trató de representar a Cristo como un tipo de ángel supremo [...] Respecto a una doctrina de la Trinidad en el sentido estricto, desde luego no hay ninguna señal”21.
También de Papías se dice que conoció al apóstol Juan. Es probable que él escribiera a principios del siglo segundo, pero hoy día solo existen fragmentos de sus escritos. En ellos no dice nada de una doctrina de la Trinidad.

Enseñanza consecuenteEn cuanto a la supremacía de Dios y su relación con Jesús, la enseñanza de los padres apostólicos es razonablemente consecuente con la enseñanza de Jesús, los discípulos y los apóstoles, según se registra en la Biblia. Ninguno de ellos dice que Dios sea una Trinidad; más bien, todos se refieren a él como un Ser distinto, eterno, todopoderoso, omnisapiente. Y hablan del Hijo de Dios como una criatura celestial distinta, inferior y subordinada a quien Dios creó para que Le sirviera para llevar a cabo Su voluntad. Y en ningún lugar se iguala el espíritu santo a Dios.
Por lo tanto, en esos escritos de los padres apostólicos que datan de fines del primer siglo y principios del segundo no hay apoyo para la deidad trinitaria de la cristiandad. Ellos hablaron de Dios, Jesús y el espíritu santo tal como lo hace la Biblia. Vea, por ejemplo, Hechos 7:55, 56:
“Él [Esteban], lleno del Espíritu Santo, miró fijamente al cielo y vio la gloria de Dios y a Jesús que estaba en pie a la diestra de Dios; y dijo: ‘Estoy viendo los cielos abiertos y al Hijo del hombre que está en pie a la diestra de Dios’” (Biblia de Jerusalén, católica).
Esteban recibió una visión de Dios en el cielo y vio a Jesús de pie al lado de Él. El Hijo estaba de pie al lado de Aquel a quien no se califica solo de “Padre”, sino de “Dios”, alguien de identidad completamente diferente de la de Jesús. Y no hubo ninguna tercera persona implicada en lo que vio Esteban. No se vio al espíritu santo en el cielo con Jesús y su Padre.
Eso se parece a lo que describe Apocalipsis (Revelación) 1:1, que declara: “Revelación de Jesucristo, que Dios le comunicó” (Cantera-Iglesias, católica). De nuevo se muestra que el Cristo resucitado en el cielo es totalmente distinto de Dios, y no se menciona al espíritu santo. Si Jesús fuera la segunda persona de una Trinidad y lo supiera todo, ¿cómo se le podría ‘comunicar’ una revelación?
Textos bíblicos como esos demuestran claramente que no existe ninguna Trinidad. Y en ninguna parte de la Biblia hay un texto que diga que Dios sea una Trinidad. Los escritos de los padres apostólicos reflejaron eso. No cabe duda de que no enseñaron la deidad trinitaria de la cristiandad.
El siguiente grupo importante de escritos sobre el cristianismo vino posteriormente en el siglo segundo. Estos escritos son las obras de eclesiásticos conocidos como apologistas. ¿Enseñaron una Trinidad? En un número futuro, la Parte 3 de esta serie comentará sobre sus enseñanzas.
Referencias:
 1. The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, Micropædia, tomo 1, página 488.
 2. A Dictionary of Christian Theology, edición preparada por Alan Richardson, 1969, página 95; The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, Micropædia, tomo 4, página 79.
 3. Padres Apostólicos, quinta edición, B.A.C., Madrid, 1985, página 84; introducciones, notas y versión de Daniel Ruiz Bueno.
 4. Ibíd., página 87.
 5. The Influence of Greek Ideas on Christianity, por Edwin Hatch, 1957, página 252.
 6. Padres Apostólicos, páginas 177, 216, 237.
 7. Documentos de la Iglesia primitiva. Los Padres Apostólicos, ediciones Desclée, de Brouwer, Buenos Aires, 1949, páginas 156-158; versión, introducciones y notas de Sigfrido Huber.
 8. Padres Apostólicos, página 211.
 9. The Ante-Nicene Fathers, Alexander Roberts y James Donaldson, editores, reimpresión estadounidense de la edición de Edimburgo, 1885, tomo I, página 52.
10. Padres Apostólicos, página 459.
11. Fuentes Patrísticas, editorial Ciudad Nueva, Madrid, 1991, tomo 1, página 133; introducción, traducción y notas de Juan José Ayán Calvo.
12. Padres Apostólicos, página 522.
13. Ibíd., página 526.
14. The Ante-Nicene Fathers, página 53.
15. Padres Apostólicos, páginas 463, 466.
16. The Ante-Nicene Fathers, tomo I, páginas 46, 47; Cyclopedia of Biblical, Theological, and Ecclesiastical Literature, por John McClintock y James Strong, reimpresa por Baker Book House Co., 1981, tomo IV, páginas 490-493; The Catholic Encyclopedia, 1910, tomo VII, páginas 644-647.
17. Fuentes Patrísticas, tomo 1, página 227.
18. Ibíd., página 213.
19. Documentos de la Iglesia primitiva. Los Padres Apostólicos, páginas 428, 444, 445.
20. Ibíd., página 476.
21. Early Christian Doctrines, por J. N. D. Kelly, segunda edición, 1960, páginas 94, 95.

martes, 15 de enero de 2013

LA BIBLIA ENSEÑA SOBRE LA TRINIDAD : LA BIBLIA DICE "NO EXISTE"


—¿Enseñaron Jesús y sus discípulos la doctrina de la Trinidad?

¿Enseñaron Jesús y sus discípulos la doctrina de la Trinidad? ¿La enseñaron líderes eclesiásticos de los siglos subsiguientes? ¿Qué origen tiene? ¿Y por qué es importante saber la verdad sobre esta creencia? A partir de la Parte 1 en este número, La Atalaya considerará estas preguntas en una serie de artículos. Otros artículos de la serie aparecerán periódicamente en números posteriores.
LOS que aceptan la Biblia como la Palabra de Dios reconocen que tienen la responsabilidad de enseñar a otros acerca del Creador. También comprenden que lo que comunican como enseñanza acerca de Dios tiene que ser verídico.
Dios reprendió a los “consoladores” de Job por no hacer eso. “Jehová procedió a decir a Elifaz el temanita: ‘Mi cólera se ha enardecido contra ti y tus dos compañeros, porque ustedes no han hablado acerca de mí lo que es verídico, como mi siervo Job’.” (Job 42:7.)
El apóstol Pablo, al tratar de la resurrección, dijo que se nos ‘hallaría falsos testigos de Dios’ si enseñáramos algo incierto sobre las actividades de Dios. (1 Corintios 15:15.) Si esa es la realidad tocante a la enseñanza de la resurrección, ¡cuánto cuidado debemos tener con relación a enseñar quién es Dios!

La doctrina de la Trinidad
Casi toda iglesia de la cristiandad enseña que Dios es una Trinidad. The Catholic Encyclopedia dice
que la enseñanza de la Trinidad es “la doctrina central de la religión cristiana”, y la define así:
“En la unidad de la Divinidad hay Tres Personas: el Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, y estas Tres Personas son verdaderamente distintas una de otra. Así, en las palabras del Credo de Atanasio: ‘el Padre es Dios, el Hijo es Dios, y el Espíritu Santo es Dios, y sin embargo no hay tres Dioses, sino un solo Dios’. [...] Las Personas son coeternas y coiguales: todas son igualmente increadas y omnipotentes”1.
The Baptist Encyclopædia da una definición parecida. Dice:
“[Jesús] es [...] el eterno Jehová [...] El Espíritu Santo es Jehová [...] Se pone al Hijo y al Espíritu en exacta igualdad con el Padre. Si él es Jehová, ellos también lo son”2.


Anatemas pronunciados contra los opositores
En 325 E.C. un concilio de obispos reunido en Nicea, Asia Menor, formuló un credo que declaró que el Hijo de Dios era “verdadero Dios”, tal como el Padre era “verdadero Dios”. Parte de ese credo decía:
“Mas a los que afirman: Hubo un tiempo en que [el Hijo] no fué y que antes de ser engendrado no fué, y que fué hecho de la nada, o los que dicen que es de otra hipóstasis o de otra sustancia o que el Hijo de Dios es cambiable o mudable, los anatematiza la Iglesia Católica”3.


De modo que a cualquiera que creyera que el Hijo de Dios no era coeterno con el Padre o que el Hijo había sido creado se le entregaba a la condenación eterna. Uno puede imaginarse cuánto presionaba aquello a la mayoría de los creyentes comunes para que se amoldaran a aquellas ideas.
En el año 381 E.C. se convocó otro concilio en Constantinopla, y este declaró que había que adorar y glorificar al espíritu santo tal como al Padre y al Hijo. Un año después —en 382 E.C.— otro sínodo se reunió en Constantinopla y sostuvo la divinidad plena del espíritu santo 4. Aquel mismo año, ante un concilio celebrado en Roma, el papa Dámaso presentó una serie de enseñanzas que la iglesia había de condenar. El documento, llamado el Tomo de Dámaso, incluía las declaraciones que a continuación se citan.
“Si alguno no dijere que el Padre es siempre, que el Hijo es siempre y que el Espíritu Santo es siempre, es hereje.”
“Si alguno no dijere verdadero Dios al Hijo de Dios, como verdadero Dios a [su] Padre
[y] que todo lo puede y que todo lo sabe y que es igual al Padre, es hereje.”
“Si alguno no dijere que el Espíritu Santo [...] es [...] verdadero Dios, [...] lo puede todo y todo lo sabe [...], es hereje.”
“Si alguno no dijere ser tres personas verdaderas: la del Padre, la del Hijo y la del Espíritu Santo, iguales, siempre vivientes, que todo lo contienen, lo visible y lo invisible, que todo lo pueden, [...] es hereje.”
“Si alguno dijere que [el Hijo] constituído en la carne cuando estaba en la tierra, no estaba en los cielos con el Padre, es hereje.”
“Si alguno, al llamar Dios al Padre, Dios al Hijo de Aquél, y Dios al Espíritu Santo, los llama dioses [...] y no [...] una sola divinidad [...], es hereje”5.

Varios eruditos jesuitas, en su traducción del tomo del latín al inglés, añadieron el comentario:
“Parece que el papa San Celestino I (422-432) consideró ley esos cánones; estos pueden considerarse definiciones de fe” 6. Y el erudito Edmund J. Fortman afirma que el tomo representa una “doctrina trinitaria bien fundada y poderosa”7.

Si usted es miembro de una iglesia que acepta la enseñanza de la Trinidad, ¿definen su fe esas declaraciones? ¿Y se da cuenta de que el creer en la doctrina de la Trinidad según la enseñan las iglesias requiere que usted crea que Jesús estaba en el cielo al mismo tiempo que estaba en la Tierra? Esta enseñanza es parecida a lo que declaró Atanasio, eclesiástico del siglo IV, en su libro La encarnación del verbo:
“Él [el Verbo, Jesús,] no estaba encerrado en el cuerpo, ni estaba en el cuerpo sin estar en otra parte. Ni él movía a aquél, mientras el universo estaba vacío de su energía y providencia. [...] Daba vida igualmente a todas las cosas y a la vez nacía en todos y estaba fuera de todos”8.


Lo que significa la doctrina de la TrinidadAlgunos han concluido que el simplemente atribuir deidad o divinidad a Jesús es todo lo que significa la enseñanza de la Trinidad. Para otros, creer en la Trinidad significa sencillamente creer en el Padre, el Hijo y el espíritu santo.
No obstante, un examen detallado de los credos de la cristiandad expone lo lamentablemente inadecuadas que son esas ideas con relación a la doctrina formal. Las definiciones oficiales dejan claro que la doctrina de la Trinidad no es una idea sencilla. En vez de eso, es un conjunto complejo de distintas ideas que han sido juntadas durante largo tiempo y entrelazadas unas con otras.
Basándonos en la descripción de la doctrina de la Trinidad que se presentó después del Concilio de Constantinopla en 381 E.C., en el Tomo de Dámaso de 382 E.C., en el Credo de Atanasio que vino algún tiempo después, y en otros documentos, podemos determinar con claridad lo que quiere decir la cristiandad con la doctrina de la Trinidad. Abarca las siguientes ideas específicas:

1. Se dice que hay tres personas divinas —el Padre, el Hijo y el espíritu santo— en la
Divinidad.
 2. Se dice que cada una de estas personas distintas es eterna, que ninguna viene antes ni después de las otras en el tiempo.
 3. Se dice que cada una es todopoderosa, que ninguna es mayor ni menor que las otras.
 4. Se dice que cada una es omnisciente, que todo lo sabe.
 5. Se dice que cada una es verdadero Dios.
 6. Con todo, se dice que no hay tres Dioses, sino un solo Dios.
Está claro que la doctrina de la Trinidad es un conjunto complejo de ideas que abarca por lo menos los elementos esenciales ya indicados e implica otros, como revela un examen de los detalles. Pero si consideramos solo las ideas básicas ya enumeradas es patente que, si se elimina alguna de ellas, lo que resta ya no es la Trinidad de la cristiandad. Para tener el cuadro completo, todas esas partes tienen que estar presentes.
Ahora que entendemos mejor el término “Trinidad”, podemos preguntar:  ¿La enseñaron Jesús y sus discípulos? …Si así fue, debe haber aparecido en forma completa en el primer siglo de nuestra era común. Y puesto que lo que ellos enseñaron se encuentra en la Biblia, entonces la doctrina de la Trinidad o es una enseñanza bíblica o no lo es. Si lo es, debería enseñarse claramente en la Biblia.
No es razonable pensar que Jesús y sus discípulos enseñaran a la gente acerca de Dios y sin embargo no le dijeran quién es Dios, especialmente si se requería que algunos creyentes hasta dieran la vida por Dios. Por lo tanto, Jesús y sus discípulos deberían haber dado prioridad a enseñar a otros esta doctrina esencial.

Examine las EscriturasEn el capítulo 17 de Hechos, versículo 11, se dice que ciertas personas eran ‘de disposición noble’ porque “examinaban con cuidado las Escrituras diariamente en cuanto a si estas cosas [cosas que enseñaba el apóstol Pablo] eran así”. Se las animó a usar las Escrituras para confirmar las enseñanzas hasta de un apóstol. Usted debe hacer lo mismo.
Tenga presente que las Escrituras son ‘inspiradas de Dios’ y han de usarse para “rectificar las cosas, para disciplinar en justicia, para que el hombre de Dios sea enteramente competente y esté completamente equipado para toda buena obra”. (2 Timoteo 3:16, 17.) De modo que la Biblia está completa en asuntos doctrinales. Si la doctrina de la Trinidad es verdadera, debe estar en ella.
Invitamos al lector a buscar en la Biblia, especialmente en los 27 libros de las Escrituras Griegas Cristianas, para ver por sí mismo si Jesús y sus discípulos enseñaron una Trinidad. Mientras busca, pregúntese:


1. ¿Puedo hallar algún texto bíblico que mencione la “Trinidad”?
 2. ¿Puedo encontrar algún texto bíblico que diga que Dios se compone de tres personas

distintas: Padre, Hijo y espíritu santo, pero que las tres son un solo Dios?
 3. ¿Puedo hallar algún texto bíblico que diga que el Padre, el Hijo y el espíritu santo son iguales en todo aspecto, como en eternidad, poder, posición y sabiduría?
Por más que busque, no encontrará ningún texto bíblico que use la palabra Trinidad, ni hallará uno que diga que el Padre, el Hijo y el espíritu santo son iguales en todo aspecto, como en eternidad, poder, posición y sabiduría. Ni siquiera un texto bíblico dice que el Hijo sea igual al Padre en esos aspectos... y si hubiera tal texto, no establecería una Trinidad, sino —a lo más— una “dualidad”. En ninguna parte de la Biblia se pone al espíritu santo en igualdad con el Padre.

Lo que dicen muchos eruditos
Muchos eruditos, incluso trinitarios, reconocen que la Biblia no contiene la doctrina misma de una Trinidad. Por ejemplo, The Encyclopedia of Religion declara:
“Exegetas y teólogos hoy concuerdan en que la Biblia hebrea no contiene una doctrina de la Trinidad [...] Aunque la Biblia hebrea describe a Dios como el padre de Israel y emplea personificaciones de Dios, tales como Palabra (davar), Espíritu (ruah), Sabiduría (hokhmah) y Presencia (shekhinah), el correlacionar estos conceptos con la doctrina trinitaria posterior iría más allá de la intención y el espíritu del Antiguo Testamento.
”Además, exegetas y teólogos reconocen que el Nuevo Testamento tampoco contiene una doctrina explícita de la Trinidad. Dios Padre es fuente de todo lo que existe (Pantokrator) y también el padre de Jesucristo; ‘Padre’ no es un título para la primera persona de la Trinidad, sino un sinónimo de Dios. [...]
”En el Nuevo Testamento no hay ninguna conciencia reflexiva de la naturaleza metafísica de Dios (‘trinidad inmanente’) ni contiene el Nuevo Testamento el lenguaje técnico de la doctrina posterior (hupostasis, ousia, substantia, subsistentia, prosōpon, persona). [...] Es indiscutible que la doctrina no puede establecerse sobre pruebas bíblicas solamente”9.
Respecto a los hechos históricos de esta cuestión, The New Encyclopædia Britannica dice:
“Ni la palabra Trinidad ni la doctrina explícita aparecen en el Nuevo Testamento [...]
”La doctrina se desarrolló gradualmente en el transcurso de varios siglos y en medio de muchas controversias. [...]
”No fue sino hasta el siglo IV cuando la distinción de las tres y su unidad fueron juntadas en una sola doctrina ortodoxa de una esencia y tres personas”10.
La New Catholic Encyclopedia hace una declaración parecida respecto al origen de la Trinidad:
“Exegetas y teólogos bíblicos, entre ellos una cantidad constantemente creciente de católicos romanos, reconocen que no se debe hablar de trinitarismo en el Nuevo Testamento sin seria reserva. En estrecho paralelo, historiadores del dogma y teólogos sistemáticos también reconocen que cuando se habla de trinitarismo pleno se pasa del período de los orígenes del cristianismo a, digamos, la última cuarta parte del siglo IV. Fue solo entonces cuando lo que pudiera llamarse el dogma trinitario definitivo de ‘un solo Dios en tres Personas’ llegó a asimilarse por completo en la vida y el pensamiento cristianos. [...]
”La fórmula misma no refleja la conciencia inmediata del período de los orígenes; fue producto de tres siglos de desarrollo doctrinal”11.
¿Se “da a entender”?Quizás los trinitarios digan que la Biblia “da a entender” una Trinidad. Pero esa alegación se hace mucho después de haberse escrito la Biblia. Es un intento de atribuir a la Biblia lo que los clérigos de tiempos posteriores decidieron arbitrariamente que debería ser doctrina.
Pregúntese: ¿Por qué debería ser que la Biblia solo ‘diera a entender’ su enseñanza más importante: quién es Dios? La Biblia se expresa claramente en cuanto a otras enseñanzas básicas; ¿por qué no con relación a esta, la más importante? ¿No podría el Creador del universo producir un libro que mostrara claramente que él es una Trinidad si eso fuera un hecho?
La razón por la cual la Biblia no enseña claramente la doctrina de la Trinidad es sencilla: no es una enseñanza bíblica. Si Dios fuera una Trinidad, sin duda lo habría dado a conocer claramente, de modo que Jesús y sus discípulos pudieran enseñarlo a otros. Y esa información esencial se habría incluido en la Palabra inspirada de Dios. No se habría dejado para que fuera objeto de contienda entre hombres imperfectos siglos después.
Cuando examinamos los textos bíblicos que los trinitarios presentan como prueba de que la Biblia “da a entender” una Trinidad, ¿qué hallamos? Una evaluación honrada revela que los textos que se presentan no tratan de la Trinidad de la cristiandad. En vez de eso, ciertos teólogos tratan de forzar en los textos sus ideas preconcebidas de una Trinidad. Pero esas ideas no están en los textos bíblicos. De hecho, esas ideas trinitarias están en pugna con el testimonio claro de la Biblia en conjunto.
-Un ejemplo de ese tipo de textos es Mateo 28:19, 20. Ahí se mencionan juntos al Padre, el Hijo y el espíritu santo. Algunos afirman que eso da a entender una Trinidad. Pero lea los versículos usted mismo. ¿Hay algo en esos textos que diga que los tres son un solo Dios, iguales en eternidad, poder, posición y sabiduría? No, no lo hay. Lo mismo pasa en el caso de otros textos que mencionan a los tres juntos.
En cuanto a los que creen que el uso de “nombre” en singular al aludir al Padre, el Hijo y el espíritu santo en Mateo 28:19, 20 da a entender una Trinidad, sírvase comparar con eso el uso de “nombre”, en singular, al aludir a Abrahán e Isaac en Génesis 48:16 (Reina-Valera, 1977; Traducción del Nuevo Mundo de las Santas Escrituras).
Los trinitarios también señalan a Juan 1:1 en algunas versiones, donde se dice que “el Verbo” estaba “con Dios” y era “Dios”. Pero otras traducciones de la Biblia dicen que la Palabra o el Verbo era “un dios” o era “divino”, sin querer decir necesariamente Dios, sino alguien poderoso. Además, ese versículo bíblico dice que “la Palabra” (o “el Verbo”) estaba “con” Dios. Eso razonablemente lo excluiría de ser ese mismo Dios. Y sin importar la conclusión a que se llegue respecto a “la Palabra” (o “el Verbo”), el hecho es que en Juan 1:1 solo se mencionan dos personas, no tres. Una y otra vez, cuanto texto se usa para tratar de apoyar la doctrina de la Trinidad fracasa completamente en cuanto a ello cuando se examina honradamente.
Otro factor que debe considerarse es este: Si Jesús y sus discípulos hubieran enseñado la doctrina de la Trinidad, entonces sin duda eclesiásticos destacados que existieron inmediatamente después de ellos también la habrían enseñado. Pero ¿enseñaron aquellos hombres —llamados hoy padres apostólicos— la doctrina de la Trinidad? Vea la segunda parte .

Referencias
 1. The Catholic Encyclopedia, 1912, tomo XV, página 47.
 2. The Baptist Encyclopædia, edición preparada por William Cathcart, 1883, páginas 1168, 1169.
 3. El Magisterio de la Iglesia, por Enrique Denzinger (traducción directa de los textos originales por Daniel Ruiz Bueno), 1963, páginas 23, 24.
 4. A Short History of Christian Doctrine, por Bernhard Lohse, edición de 1980, páginas 64, 65.
 5. El Magisterio de la Iglesia, por Enrique Denzinger (traducción directa de los textos originales por Daniel Ruiz Bueno), 1963, páginas 28, 29.
 6. The Church Teaches, edición traducida al inglés y preparada por John F. Clarkson, S.J., John H. Edwards, S.J., William J. Kelly, S.J., y John J. Welch, S.J., 1955, página 125.
 7. The Triune God, por Edmund J. Fortman, edición de 1982, página 126.
 8. Atanasio. La encarnación del verbo, traducción del griego al español por José C. Fernández Sahelices, 1989, página 59.
 9. The Encyclopedia of Religion, Mircea Eliade, jefe de redacción, 1987, tomo 15, página 54.
10. The New Encyclopædia Britannica, 15.a edición, 1985, tomo 11, Micropædia, página 928.
11. New Catholic Encyclopedia, 1967, tomo XIV, página 295.

sábado, 15 de diciembre de 2012

1914: año importante en las profecías bíblicas



ANTES de 1914, un grupo de estudiantes de la Biblia estuvo anunciando por varias décadas que en ese año tendrían lugar sucesos significativos. ¿Qué sucesos serían? ¿Qué pruebas demuestran que 1914 fue un año muy importante?
En Lucas 21:24 encontramos estas palabras de Jesús: “Jerusalén será hollada [o pisoteada] por las naciones, hasta que se cumplan los tiempos señalados de las naciones”, o “los tiempos de los Gentiles”, según la versión Reina-Valera de 1865. Jerusalén era la capital de la nación judía. Desde allí gobernaba una línea de reyes de la casa real de David (Salmo 48:1, 2). Estos reyes eran distintos de los demás líderes nacionales porque se sentaban en “el trono de Jehová”, es decir, eran representantes de Dios (1 Crónicas 29:23). Así pues, Jerusalén simbolizaba el gobierno que ejerce Jehová.
Entonces, ¿cómo y cuándo comenzaron las naciones a pisotear el gobierno de Dios? Esto ocurrió en el año 607 antes de la era común (a.e.c.), cuando los babilonios tomaron Jerusalén. “El trono de Jehová” quedó vacío, y se interrumpió la línea de reyes que descendían de David (2 Reyes 25:1-26). ¿Se mantendría “hollada” a Jerusalén para siempre? No, pues en el libro profético de Ezequiel se da esta orden a Sedequías, el último rey de esa ciudad: “Remueve el turbante, y quita la corona. Esta [...] no llegará a ser de nadie hasta que venga aquel que tiene el derecho legal, y tengo que dar esto a él” (Ezequiel 21:26, 27). La persona con “el derecho legal” a heredar la corona de David es Jesucristo (Lucas 1:32, 33). Por lo tanto, Jerusalén dejaría de ser “hollada” cuando Jesús se convirtiera en Rey.
¿Cuándo ocurrió este gran suceso? Jesús indicó que los gentiles (es decir, los no judíos) gobernarían por un tiempo, o período, señalado. El capítulo 4 de Daniel da la clave para saber su duración. Allí se relata un sueño profético que tuvo un rey de Babilonia llamado Nabucodonosor. En el sueño vio cómo cortaban un árbol enorme. Solo se dejaba su base, la cual se ataba con hierro y cobre para que no creciera. Luego, un ángel ordenaba: “Pasen siete tiempos sobre él” (Daniel 4:10-16).
En la Biblia, los árboles en ocasiones representan gobiernos (Ezequiel 17:22-24; 31:2-5). Por lo tanto, el hecho de que se cortara el árbol simbólico significa que quedaría interrumpido el gobierno de Dios, el cual estaba representado por los reyes de Jerusalén. Sin embargo, la visión también anunció que “Jerusalén” sería “hollada” temporalmente: durante “siete tiempos”. ¿Cuánto duraría en realidad ese período?
Revelación (o Apocalipsis) 12:6, 14 indica que tres tiempos y medio son “mil doscientos sesenta días”. Por lo tanto, “siete tiempos” durarían el doble: 2.520 días. Ahora bien, las naciones no judías no dejaron de pisotear el gobierno de Dios tan solo 2.520 días después de la caída de Jerusalén. Queda claro que esta profecía tiene que extenderse por mucho más tiempo. Si buscamos Números 14:34 y Ezequiel 4:6, veremos que los dos textos mencionan una regla: “un día por un año”. Si aplicamos esa regla a los “siete tiempos”, tenemos 2.520 años.
El período de 2.520 años comenzó en octubre del 607 a.e.c. —cuando los babilonios tomaron Jerusalén y quitaron del trono al rey descendiente de David— y terminó en octubre de 1914. Fue entonces cuando concluyeron “los tiempos señalados de las naciones” y cuando Dios colocó a Jesucristo en su puesto de Rey celestial (Salmo 2:1-6; Daniel 7:13, 14).*
Jesús predijo que durante su “presencia” como Rey celestial se producirían sucesos espectaculares, tales como guerras, hambres, terremotos y epidemias (Mateo 24:3-8; Lucas 21:11). Y así ha sido. Estos sucesos son una prueba convincente de que en el año 1914 nació el Reino celestial de Dios y comenzaron “los últimos días” de este mundo malvado (2 Timoteo 3:1-5).
[Nota]
De octubre del 607 a.e.c. a octubre del 1 a.e.c. van 606 años. Como no hay año cero, de octubre del 1 a.e.c. a octubre de 1914 de la era común (e.c.) van 1.914 años. Si sumamos 606 más 1.914, nos da 2.520 años. Si desea más información sobre el hecho de que Jerusalén cayó en el año 607 a.e.c., consulte el artículo“Cronología” de la enciclopedia Perspicacia para comprender las Escrituras, editada por los testigos de Jehová.

martes, 11 de diciembre de 2012

LUCAS 23 : 43 : ¿ "HOY” ESTARÁS EN EL PARAÍSO ?

Muchas veces nos encontramos con quien cree que el malhechor “bueno” fue al cielo el mismo día en que murió por la forma en que traducen muchas versiones bíblicas el texto de Mateo 23 : 43 y sus respectivas
notas :
Veamos como lo traducen algunas versiones :
(Nueva Reina-Valera 1990**)  Entonces Jesús le contestó: "Te aseguro hoy, estarás conmigo en el paraíso".*
(nota) Lucas 23:43
Este versículo está traducido aquí literalmente. El "que", que aparece en algunas versiones, no se halla en el original.

(VIN2011)  Entonces Yahoshúa le dijo: “En verdad te digo hoy: conmigo estarás en el paraíso”.*
(nota) Lucas 23:43
Esta es la traducción más correcta del pasaje, basada en la Peshita del Dr. George Lamsa. La sintaxis del griego requiere esta manera de traducirlo.


Según las notas de estas dos versiones bíblicas , la manera “mas correcta” de traducir este verso es sin el `”que” incluido en otras traducciones, pero que no está en los originales , de este modo :
“ —Te aseguro “que” hoy estarás conmigo en el paraíso.”

Lo que demuestra en sí mismo la falta de veracidad de estas traducciones.
 Pero profundizando mas en el tema veamos por qué la traducción que da a entender que el mismo día de la muerte del malhechor este haya ido al “cielo” es mas que errada y desvía la verdad de la mente del lector que busca conocer la verdad ; por lo menos daremos dos razones por la que refutamos que ese mismo día haya ido al “paraíso” el susodicho malhechor :

1 - El Señor Jesús no ascendió al cielo el día de SU MUERTE  y resucitó “hasta el tercer día” y aun resucitado al tercer día no ascendió al cielo inmediatamente .

2 - Además, el malhechor mismo, no pidió a Jesús que lo llevara al paraíso en ese día, sino "cuando vengas en tu reino". 

La Escritura enseña que la vida eterna no se da al morir, sino al regreso de Cristo. (Véase Mat 16:27 y 2Ti 4:8.)

La manera de traducir este texto por parte de la TRADUCCIÒN DEL NUEVO MUNDO hace pensar, a quienes ponen su fe en las traducciones erradas , que la TNM o el comité de traducción “se inventó” esta manera o cambió la palabra inspirada para “ajustarla a sus propias enseñanzas “ , sin embargo como ya hemos visto otros traductores también comparten el mismo entendimiento de este texto tal y como dice la siguiente cita :
…” la mayoría de ellos hacen que Lucas 23:43 dé la impresión de que Jesús y el delincuente iban al Paraíso aquel mismo día. La Nueva Biblia Española dice: “Te lo aseguro: Hoy estarás conmigo en el paraíso”. Sin embargo, no todos los traductores comunican esa idea. El profesor Wilhelm Michaelis vierte el versículo así: “En verdad, ya hoy te aseguro: (algún día) estarás junto conmigo en el paraíso”. Esta traducción es mucho más lógica que la de la Nueva Biblia Española. El delincuente moribundo no pudo haber ido con Jesús al Paraíso aquel mismo día. Jesús no fue resucitado sino hasta el tercer día después de su muerte. Mientras tanto estuvo en el Hades, la sepultura común de la humanidad. (Hechos 2:27, 31; 10:39, 40.)”

De este modo demostramos una vez mas la superioridad de la sobresaliente TRADUCION DEL NUEVO MUNDO DE LAS SAGRADAS ESCRITURAS , invitamos a todos los que aman la verdad a estudiar e investigar sobre este y otros textos tergiversados por la religión tradicional y que no se dejen seducir a acomodar la palabra de Dios para justificar sus dogmas anti bíblicos , que Jehová recompense a todos cuando “VENGA EN SU REINO”  ( véase Lucas 23 : 42 )

FUERZA ACTIVA O TERCERA PERSONA DE LA TRINIDAD ?

Tenemos una controversia teológica por la identidad del espíritu de Dios o ESPIRITU SANTO , al cual la cristiandad atribuye personalidad y divinidad tal que se considera la TERCERA PERSONA DE LA TEORÌA DE LA TRINIDAD . Según los creyentes trinitarios , el espíritu santo es UNA PERSONA y usan como prueba textos donde se PERSONIFICA a dicho espíritu por ejemplo expresiones tales como “ que el espíritu ENSEÑA, QUE DEFIENDE,QUE HABLA,QUE OYE,QUE DA TESTIMONIO , QUE GUIA , QUE RECIBE. Sin embargo esto no necesariamente significa que este sea una PERSONA ¿ por qué ? pues en las escrituras abundan estas expresiones que personifican COSAS que nos son personas ; tomemos el caso de el libro de Proverbios (1:20-33; 8:1-36) se personifica a la sabiduría, y en el hebreo original, así como en las traducciones españolas, se le da el género femenino. La sabiduría también está personificada en Mateo 11:19 y Lucas 7:35 y se dice que tiene “obras” e “hijos”. Cuando el apóstol Pablo habla del pecado, la muerte y la bondad inmerecida, los personifica como “reyes”. (Ro 5:14, 17, 21; 6:12.) Dijo que el pecado ‘recibía incentivo’, ‘obraba codicia’, ‘seducía’ y ‘mataba’. (Ro 7:8-11.) Sin embargo, es obvio que Pablo no quería decir que el pecado fuese en realidad una persona.
Falta la identificación personal del espíritu de Dios . Como Dios mismo es un “Espíritu” y es “santo”, y como todos sus hijos angélicos fieles son “espíritus” y son “santos”, es lógico que si el “espíritu santo” fuese una persona, de algún modo las Escrituras permitirían identificar y distinguir a tal persona “espíritu” de todos los demás ‘espíritus santos’. Se esperaría que, al menos, el artículo definido se usase con esta expresión en todos los casos donde no se le llamase “espíritu santo de Dios” o no estuviese modificado por alguna expresión similar. Por lo menos esto lo distinguiría como “EL” Espíritu Santo. Pero, por el contrario, en muchos casos la expresión “espíritu santo” aparece en el griego original sin el artículo, lo que indica que no se trata de una persona. (Compárese con Hch 6:3, 5; 7:55; 8:15, 17, 19; 9:17; 11:24; 13:9, 52; 19:2; Ro 9:1; 14:17; 15:13, 16, 19; 1Co 12:3; Heb 2:4; 6:4; 2Pe 1:21; Jud 20, Int y otras traducciones interlineales.)
En este sentido veamos como traducen 1 Pedro 1 : 21 diferentes traducciones bíblicas y comparemos con el griego interlineal:
(RV 1960)  porque nunca la profecía fue traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados por “el” Espíritu Santo.
(Brit Xadasha 1999)  Por que la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino los quedoshim hombres de Elojim hablaron siendo inspirados “del” Rúax jaQodesh.
(Jünemann)  pues, no por voluntad de hombre, ha sido traída jamás una profecía; sino que de Espíritu santo llevados, han hablado (santos) de Dios, hombres.

(Stendal)  porque la profecía no fue en los tiempos pasados traída por voluntad humana, sino que los santos hombres de Dios hablaron siendo inspirados “del” Espíritu Santo.
(TNM***)  Porque la profecía no fue traída en ningún tiempo por la voluntad del hombre, sino que hombres hablaron de parte de Dios al ser llevados “por” espíritu santo.

iTisch+) ου G3756:PRT-N No γαρ G1063:CONJ porque θεληματι G2307:N-DSN a cosa deseada ανθρωπου G444:N-GSM de hombre ηνεχθη G5342:V-API-3S fue llevada ποτε G4218:PRT en algún momento προφητεις G4394:N-NSF profecía αλλα G235:CONJ sino υπο G5259:PREP “por” πνευματος G4151:N-GSN espíritu αγιου G40:A-GSN santo φερομενοι G5342:V-PPP-NPM siendo llevados ελαλησαν G2980:V-AAI-3P hablaron απο G575:PREP desde θεου G2316:N-GSM de Dios ανθρωπος G444:N-NPM hombres
Segùn vemos estas traducciones es claro que algunos traductores VACILAN  al identificar al espíritu santo con UN ARTICULO DEFINIDO , SINO QUE USAN UN ARTICULO NEUTRO que nomina a cosas NO A INDIVIDUOS .
En el griego la expresión dice “ por espíritu santo siendo llevados” que es muy diferente a “ guiados por “EL” Espíritu Santo “.
Otra fuente de prueba de que el espíritu de Dios NO ES UNA PERSONA sino que es el poder de Dios en acción o SU FUERZA ACTIVA , esta en algunas biblias de estudio usadas por las iglesias tradicionales , veamos cómo explican QUE ES EL ESPIRTU DE DIOS QUE OBRÒ EN LA CREACIÒN leamos Génesis 1 : 2 :
(DHH L 1996*) La tierra no tenía entonces ninguna forma; todo era un mar profundo cubierto de oscuridad, y el espíritu de Dios se movía sobre el agua.
DHH ( NOTA) d 1.2 La palabra hebrea traducida por espíritu puede significar también viento, soplo o aliento. Además, la expresión de Dios se utiliza a veces en el AT como complemento para expresar el superlativo (cf. Gen_10:9, donde gran cazador es lit. cazador de Dios). Por eso, algunos intérpretes consideran que la parte final de este v. significa un fuerte viento iba y venía sobre las aguas. Véase también Gen_13:10 nota b.
(RV 1995) La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo[3] y el espíritu de Dios se movía sobre la faz de las aguas.[4]
REINA-VALERA 1995 NOTA (4) Algunos intérpretes consideran que la parte final de este versículo significa un fuerte viento iba y venía sobre las aguas. Véase Gen 13.10 nota b.
(TNM***) Ahora bien, resultaba que la tierra se hallaba sin forma y desierta y había oscuridad sobre la superficie de [la] profundidad acuosa; y la fuerza activa de Dios se movía de un lado a otro sobre la superficie de las aguas.
TNM NOTA [2] “Y [...] fuerza activa (espíritu).” Heb.: werú·aj. Además de traducirse “espíritu”, rú·aj también se traduce “viento” y mediante otras palabras que denotan una fuerza activa invisible. Véanse 3:8, n: “Airosa”; 8:1, n.
Además les doy lo que algunos diccionarios dicen sobre este asunto =
STRONG español :
H7307
רוּחַ
rúakj
de H7306; viento; por semejanza aliento, i.e. una exhalación sensible (o incluso violenta); figurativamente vida, ira, insustancial; por extens. región del cielo; por semejanza espíritu, pero solo de un ser racional (incl. su expresión y funciones):- aire, aliento, ánimo, enojo, espíritu, hálito, ímpetu, ira, lado, respiración, soplar, soplo, tempestuoso, vacío, en vano, viento.
CONCORDANCIA TEMÀTICA REINA –VALERA 1995 :
ESPÍRITU DE DIOS
Poder divino que actúa en el mundo y en los individuos. En el AT se dice que inspira a profetas (Pr 1.23; Is 59.21; Ez 11.5) y a jueces carismáticos (Jue 3.10; 6.34; 11.29; 14.6). Hace que se mantenga el orden natural (Gn 1.2; Sal 139.7) y que los individuos asuman la responsabilidad que Dios les da. Véase Espíritu Santo.
Así que atribuir PERSONALIDAD tal como pretenden los maestros trinitarios es un error doctrinal enorme pues detrae y esconde la verdad de la creencia popular , la trinidad no tiene asidero en las escrituras , pues sería necesario que el el espíritu santo sea UNA PERSONA y que esta persona sea igual a Dios , pero esto se contradice cuando se dice que tanto  el agua y la sangre DAN TESTIMONIO JUNTO CON EL ESPIRITU :
1 Juan 5 : 6 _  (VIN2011)  Este es Yahoshúa el Mashíaj, el que vino por agua y sangre; no por agua solamente, sino por agua y sangre. Y el espíritu es el que da testimonio, porque el espíritu es la verdad.
1Jn 5:7  Porque tres son los que dan testimonio:
1Jn 5:8 el espíritu, el agua y la sangre; y estos tres concuerdan en uno.
¿ Es el agua o la sangre alguna  PERSONA ? ¿ que puede hacernos pensar que el espíritu si lo sea ? este asunto es mas de permanecer en el dogma mas que en la doctrina bíblica. Por eso exhortamos a todos los mansos a que busquen la verdad en medio de tanta falsedad que durante siglos ha opacado la luz de la verdad sumiendo a los fieles en la oscuridad de la ignorancia y la falta de fe .
Para mas información visite el sitio oficial de los TESTIGOS DE JEHOVÀ: www.jw,org





LA ARMADURA DE DIOS


Los cristianos verdaderos no participan en guerra carnal. Sin embargo, participan en una batalla y se les asemeja a soldados. El apóstol Pablo resumió claramente que la pelea del cristiano no es contra sangre y carne, sino “contra las fuerzas espirituales inicuas en los lugares celestiales.” (Efe. 6:12) Necesitamos una armadura espiritual protectora para sobrevivir este conflicto. Tenemos que obtener y usar esta armadura AHORA, mientras la batalla está peleándose, y no considerar la armadura simplemente como algo que se necesite para el futuro.
Consideremos algunas partes básicas del equipo que necesitamos para guerrear con éxito ahora.

 
YELMO: Parte básica de la armadura protectora; prenda para la cabeza que está diseñada para proteger al soldado durante la batalla. En sentido espiritual, tenemos que proteger nuestra mente de influencias impropias y propaganda impía. Tenemos que alimentarla con información correcta y edificante que viene de la Biblia por medio el estudio personal, de familia y de congregación. ¡Cuánto inculca esto en nosotros lo necesario que es asistir a las reuniones de congregación y participar activamente en ellas! También, ¡cuán vital es tener un arreglo para considerar la Biblia como familia en el hogar! Como individuos, tenemos que meditar en cuanto a la verdad y nuestra esperanza de salvación. ¿Hace usted esto? La positiva “esperanza de salvación” que Dios ha impartido puede ser lo suficientemente poderosa como para proteger nuestras facultades mentales de la misma manera que un yelmo protege la cabeza.—1 Tes. 5:8.
 
CORAZA: El peto de la armadura de los guerreros estaba hecho de malla, placas metálicas o metal sólido. La “coraza de la justicia” es parte de la armadura espiritual que proviene de Dios. El hecho de que se necesita la justicia como coraza protectora se puede comprender fácilmente cuando consideramos la inclinación pecaminosa del corazón. (Gén. 8:21; Jer. 17:9) Solo la justicia que se basa en fe en el arreglo de Dios para la vida eterna y que se realiza por Su espíritu puede impedir que el corazón ceda a las inclinaciones pecaminosas. (Rom. 6:15-20) ¿Está usted esforzándose por aumentar su amor a la justicia de Dios y por practicarla cada día en sus tratos con otras personas?
 
CINTURÓN: Correa o ceñidor de cuero que se usaba alrededor de la cintura y las caderas. En ancho la correa variaba de 5 a 15 centímetros y a menudo estaba tachonada de placas de hierro, plata u oro. El ceñirse los lomos indicaba que uno estaba listo para acción. (1 Rey. 18:46) Pablo exhortó: “Estén firmes, por lo tanto, teniendo los lomos ceñidos con la verdad.” La verdad fortalece al guerrero cristiano en su determinación de permanecer firme cuando lo someten a situaciones que lo ponen a prueba.
 
ESCUDO: Pablo recomendó el “escudo grande de la fe” como instrumento para “apagar todos los proyectiles encendidos del inicuo.” De manera similar, nuestra fe en Jehová Dios, nuestra total confianza en él, nos permite aguantar bajo toda clase de tribulaciones. Esta fe no es simplemente una creencia en la existencia del Creador. (Heb. 11:6) Incluye confianza inquebrantable en que nuestro Padre celestial anulará todo daño que experimentemos, hasta la muerte misma. (Mat. 10:28) ¿Tiene usted esta clase de fe?
 
ESPADA: La espada es el arma de ataque y defensa que con más frecuencia se menciona en las Sagradas Escrituras. Muchas eran de dos filos —cortaban por ambos lados— y se les mantenía afiladas y en excelentes condiciones. De la Palabra de Dios se dice que es “más aguda que toda espada de dos filos.” La armadura espiritual del cristiano incluye “la espada del espíritu, es decir, la palabra de Dios.” (Efe. 6:17) Se puede usar para tomar la ofensiva al proclamar la verdad. Se puede usar en defensa para rechazar las enseñanzas falsas y las tradiciones de los hombres. Durante el mes de febrero, esfuércese vigorosamente por usar la Biblia en el servicio del campo. Participe plenamente en manejar la “espada” correctamente al dirigir a las personas mansas a la verdad. El compartir nuestro conocimiento con otras personas nos permite ‘derrumbar razonamientos y toda cosa encumbrada levantada contra el conocimiento de Dios.’—2 Cor. 10:5.
 
SANDALIAS: También necesitamos calzado. El soldado de a pie depende de sus pies para transportación y movilidad. Un requisito previo para este servicio es que el individuo sea de movimiento rápido y seguro. Como parte de la buena preparación espiritual, el soldado cristiano tiene los pies ‘calzados con el equipo de las buenas nuevas.’ Es muy agradable cuando nuestros pies nos llevan a los hogares de otras personas con el propósito de ayudarlas. Aun cuando tengamos dificultades, nuestra participación activa en dar a conocer con regularidad las “buenas nuevas” a otras personas puede ayudarnos a perseverar fielmente.
  Asegúrese de que esté completamente equipado. Manténgase firme en su determinación de ser constante en la fe.
¡Salga victorioso de su pelea diaria contra los espíritus inicuos y de la batalla final que se aproxima!

¿ QUIEN ES EL ÁNGEL DE JEHOVÀ ?


  Todo ángel que Dios envía a ejecutar sus órdenes pudiera ser llamado el ángel del Señor (2Sa 24:16; 1Re 19:5, 1Re 19:7). Pero el misterioso ser llamado «el Ángel de Jehová» es de un orden totalmente distinto (…) El ángel de Jehová revela la faz de Dios (Gen 32:30); el nombre de Jehová está en él (Exo 23:21), y su presencia equivale a la presencia divina (Exo 32:34; Exo 33:14; Isa 63:9).

Su nombre es «admirable» (Jue 13:18), que se vuelve a encontrar en la profecía de Isa 9:6 aplicada al Mesías: «Y se llamará su nombre: Admirable» (el mismo término también en hebreo). Jehová mismo es invisible, y nadie lo ha podido ver jamás (Exo_33:20; Jua_1:18; 1Ti_6:16).

De todo ello se puede llegar a la conclusión de que el Ángel de Jehová es JESUCRISTO el Hijo de Dios, Es el Hijo Unigénito quien lo ha manifestado, y ello no solamente por Su encarnación en el NT, sino ya en el AT por  Sus apariciones como el Ángel de Jehová que así lo demuestran.

Así se armonizan los textos en base a los cuales por una parte nadie puede ver ni ha visto jamás a Dios, y por otra parte aquellos textos en base a los cuales creyentes del AT tuvieron un encuentro real con Dios (Gen_32:30; Exo_24:9; cp. Hch_7:38; fue el Ángel que se apareció a Moisés, etc.).
  
Citemos también al profeta Zacarías (Zac_3:1-5), donde el Ángel de Jehová interviene como lo hace Cristo, nuestro Abogado, para defender a Josué, que estaba siendo acusado por Satanás ante Dios (cp. Apo_12:10; 1Jn_2:1-2). Es indudablemente también el «ángel fuerte» de Apocalipsis (Apo_10:1-3).
(Fuente: NUEVO DICCIONARIO BIBLICO VILA-ESCUAIN)


Sorprende cómo es que sabiendo la verdad se dejan seducir aquellos a quienes no aman la revelación dada por Dios. El caso del ÁNGEL DE JEHOVÀ, a quien es seguro que se identifica con Jesucristo en su existencia pre-humana, tanto en la biblia como en este diccionario, demuestra que en el caso de los filósofos “ cristianos" prima más la tradición; que lo que enseña REALMENTE  la biblia, por eso es de vital importancia que nos dediquemos con toda nuestra alma a dar testimonio de la verdad sin descansar “·más al contemplar que el día se acerca.”